martes, 27 de marzo de 2012

La Perdida

Yo era pequeño y aún así recuerdo, al menos en parte,  este acto heroico que la mujer más importante en mi vida, mi madre, realizo por mi. Un día cuando salí con mi mamá, me perdí y mi mamá no paro de buscar por todos lados hasta que recibió una llamada diciendo que me habían asaltado y que querían todas las cosas de valor que tenia en ese momento. Lo único de que poseía de valor en ese instante era el símbolo más relevante en su vida, su anillo de bodas. No obstante, no dudo en intercambiar este anillo  que no solo tenia un alto valor monetario, sino también sentimental. Una vez hecho este cambio, los asaltantes no se quedaron satisfechos y decidieron llevarnos hacia un descampado donde nos dejaron abandonados. Mi madre ,con una fuerza increíble, decidió que quejarse no era la solución, así que comenzó a caminar hasta encontrar un teléfono de donde llamó a mi papá que vino a recogernos al instante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario